domingo, 27 de diciembre de 2009

El origen de la música


Muchas lunas atrás, cuando el sol aún no se prendía y la gran roca flotante nos entregaba calor, convivíamos faunos con serpientes, peces y aves, dragones con volcanes, árboles y sirenas en una masa arrugada con tantos colores como seres pintándola. Era un paisaje hermoso cubierto por el manto celeste de la diosa Priste que nos contemplaba durante vientos, acariciando las montañas con sus manos harapientas o abundantes de espuma. Cuando llegaba el momento de irse suspiraba de plenitud, entonces el mar se abatía junto con los pájaros, hacían un gesto de despedida y tristeza a su madre que se marchaba lentamente a casa. Ella siempre muy emocionada besaba la gran masa de su creación con sus labios de agua y quedaba todo estilando de amor. Mientras se alejaba, su larga cabellera matizada de rojos nos seguía cubriendo hasta deshacerse en la distancia, luego nos quedabamos indefensos ante la oscuridad penetrante del Todo que nos vigilaba con sus muchos ojos brillantes hasta la nueva llegada de la diosa. Era en esas tinieblas cuando no nos entendíamos pues no lográbamos ver nuestros gestos, ni bailes y comunicarnos a través de la sensibilidad del pellejo era sumamente complicado, por eso preferíamos cerrar los ojos y trasladarnos a las fantasías que la magia de los sueños de la diosa nos regalaba. Muchas veces le hablamos sobre esto a nuestra diosa Priste, pero por más que nos miraba no lograba entendernos, pensábamos que las infinitas arrugas y los inmensos árboles no la dejaban vernos con claridad. Por esto llamamos a los seres del aire para que le llevaran el mensaje de nuestra dificultosa comunicación lúgubre, pero ellos tampoco nos comprendían, revoloteaban a nuestro alrededor exaltados hasta que el cansancio les hacía caer y jadear. Después tratamos con los seres del mar porque los de la tierra eran muy tímidos o muy coléricos, pero no funcionó pues o no nos lograban ver de frente el tiempo suficiente para dar nuestro mensaje o simplemente se asustaban al movernos tanto. Se formó un gran caos por esto pues entre todos los habitantes diversos de por aquí tampoco podían comunicarse al respecto, ya que para algunos los movimientos eran difíciles o no se movían, sólo algunos afortunados se informaban a través de los cambiantes colores de su piel. La diosa Priste que veía todo por completo desde las alturas supo cual era el problema que nos afectaba y el último complemento para lograr la armonía perfecta de su creación: El sonido. Entonces la gran y bondadosa diosa produjo un remezón suave pero profundo que nos hizo a todos gritar, en ese momento escuchamos por primera vez la revelación de nuestros actos por más mínimos e íntimos que fueran, pero no acabo ahí, puesto que nuestra sorpresa fue tal que durante muchas idas y venidas de nuestra adorada diosa gritábamos tanto en un desorden de sonidos que todo se volvió vibrante y turbio, lo que provocaba que gritáramos más fuerte. La diosa Priste calmada frente a esto se encontraba diseñando un orden perfecto para orquestar la inmensidad del ruido, en éste incluso los aullidos podían resultar completamente hermosos. Demoró en tenerlo listo ya que no quería dejar al azar detalles. Cuando volvió tras la oscuridad a su creación de masa, sus habitantes estaban a punto de explotar producto del bullicio que les acometía en cada instante, la dios no tuvo momento para presentar su nuevo complemento y lo lanzó deprisa a las profundidades de las aguas, lo esparció en el soplido de los vientos, lo encendió en el calor de los fuegos y terminó por cubrir las tierras con el polvo de éste. Los cuatro hermanos lo transmitieron por todos los rincones y rápidamente toda la creación cantaba en perfecta armonía. Comenzaron a bailar felices, notando que cada paso producía sonidos pequeños y bellos creando juntos un gran rezo de pasos y movimientos, la diosa Priste sonrió y siguieron celebrando. Poco a poco fueron descubriendo los sonidos ocultos entre todo y hacían con éstos nuevas alabanzas a su diosa, quien les había regalado la hermosa paz de lo que luego llamaron música.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Blog dulce blog

No puedo decir que nunca me habia llamado la atención la idea de tener un blog para hablar de todo lo que pasara y no por mi mente, al ver a tantas personas escribiendo cosas geniales sobre un poquito de sus vidas, sus ideales o simplemente lo que tuvieran atragantado en la garganta, pero al final siempre me arrepentía. Hubo una vez que me decidí a hacerme uno, pero nunca escribí y finalmente olvidé su dirección, asi como muchas páginas donde me registré para escribir cuentos y poesías; recibir información sobre el cuidado de gatos; ayudar virtualmente a greenpeace; hasta cuentas en foros y muchos pares de e-mails. Bueno, al fin me lo hice y a pesar de que he demorado una semana para recién publicar esto, aquí empiezo y espero no parar hasta que me aburra o me roben la cámara, como me pasó después con mi flickr (http://www.flickr.com/photos/tutti-vanilla) y antes con mi fotolog (http://www.fotolog.com/pure_depapas).
Escribo esto porque no quería empezar altiro a tirar balas de loquesea, si no que preferí hacer una pequeña introducción como bienvenida. HOLO INTERNET, ahora la monse dejará su huella virtual plasmada en blogspot. Nos vemos...muy pronto.