domingo, 20 de noviembre de 2011

"Árbol de Diana" de Alejandra Pizarnik


1
He dado el salto de mí al alba.
He dejado mi cuerpo junto a la luz
y he cantado la tristeza de lo que nace.

2
Estas son las versiones que nos propone:
un agujero, una pared que tiembla...

3
sólo la sed
el silencio
ningún encuentro
cuídate de mí amor mío
cuídate de la silenciosa en el desierto
de la viajera con el vaso vacío
y de la sombra de su sombra

4
                                               Ahora bien:
Quién dejará de hundir su mano en busca
del tributo para la pequeña olvidada. El frío
pagará. Pagará el viento. La lluvia pagará.
Pagará el trueno.


5
por un minuto de vida breve
única de ojos abiertos
por un minuto de ver
en el cerebro flores pequeñas
danzando como palabras en la boca de un mudo


6
ella se desnuda en el paraíso
de su memoria
ella desconoce el feroz destino
de sus visiones
ella tiene miedo de no saber nombrar
lo que no existe


7
Salta con la camisa en llamas
de estrella a estrella,
de sombra en sombra.
Muere de muerte lejana
la que ama al viento.


8
Memoria iluminada, galería donde vaga
la sombra de lo que espero. No es verdad
que vendrá. No es verdad que no vendrá.


9
                                              A Aurora y Julio Cortázar

Estos huesos brillando en la noche,
estas palabras como piedras preciosas
en la garganta viva de un pájaro petrificado,
este verde muy amado,
este lila caliente,
este corazón sólo misterioso.

10
un viento débil
lleno de rostros doblados
que recorto en forma de objetos que amar

11
ahora
           en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada

12
no más las dulces metamorfosis de una niñ3; de seda
sonámbula ahora en la cornisa de niebla

su despertar de mano respirando
de flor que se abre al viento

13
explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome

14
El poema que no digo,
el que no merezco.
Miedo de ser dos
camino del espejo:
alguien en mí dormido
me come y me bebe.

15
Extraño desacostumbrarme
de la hora en que nací.
Extraño no ejercer más
oficio de recién llegada.

16
has construido tu casa
has emplumado tus pájaros
has golpeado al viento
con tus propios huesos
has terminado sola
lo que nadie comenzó

17
Días en que una palabra lejana se apodera de mí. Voy por esos días
sonámbula y transparente. La hermosa autómata se canta, se encanta,
se cuenta casos y cosas: nido de hilos rígidos donde me danzo y me
lloro en mis numerosos funerales. (Ella es su espejo incendiado, su
espera en hogueras frías, su elemento místico, su fornicación de nom-
bres creciendo solos en la noche pálida.)

20
                                                               a Laure Bataillon

dice que no sabe del miedo de la muerte del amor
dice que tiene miedo de la muerte del amor
dice que el amor es muerte es miedo
dice que la muerte es miedo es amor
dice que no sabe

21
he nacido tanto
y doblemente sufrido
en la memoria de aquí y de allá

22
en la noche
un espejo para la pequeña muerta
un espejo de cenizas

23
una mirada desde la alcantarilla
puede ser una visión del mundo
la rebelión consiste en mirar una rosa
hasta pulverizarse los ojos

32
Zona de plagas donde la dormida come lentamente
su corazón de medianoche.


33
alguna vez
                   alguna vez tal vez
me iré sin quedarme
                   me iré como quien se va


34
la pequeña viajera
moría explicando su muerte

sabios animales nostálgicos
visitaban su cuerpo caliente


35
a Ester Singer

Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, déjate enlazar de fuego,
de silencio ingenuo, de piedras verdes en la casa de la noche,
déjate caer y doler, mi vida.


37
más allá de cualquier zona prohibida
hay un espejo para nuestra triste transparencia


38
Este canto arrepentido, vigía detrás de mis poemas'
este canto me desmiente, me amordaza.

lunes, 7 de noviembre de 2011

"Chau número tres" de Mario Benedetti

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
seguro sin seguro
te dejo frente al mar
descifrándote a solas
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía
pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono
estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote. 

lunes, 29 de agosto de 2011

Cortometraje "Père-Lachaise" del director Wes Craven en la película "Paris, je t'aime"


Una pareja va caminando por el cementerio Père-Lachaise de París.
- ¡Es tan hermoso!.
- Un montón de tumbas.
- Pero de personas increíbles. Chopin... Sarah Bernhart... Proust...
- (La interrumpe) Personas muertas.
- Te enojas que estemos aquí.
- Hay tantas cosas que debemos hacer.
- ¡Estamos de vacaciones!.
- De luna de miel. Deberíamos estar cenando ¡En un tres estrellas!
- Nos casaremos dentro de un mes. Creo que es por aquí.
- Acordamos que esta sería nuestra luna de miel. No tendremos lugar en nuestra agenda por los próximos 6 meses.
- Tu agenda. Tú aceptaste ese trabajo.
- Dijiste que podía.
- Si vamos a casarnos, debes saber cuándo miento. Es lo básico.
- ¿Tú me mentiste?.
- No en el mal sentido.
- ¿Sólo me dices buenas mentiras?.
- Las mejores.
- ¿Me amas?.
- Por supuesto que sí.
- ¿Cómo sé que me dices la verdad?.
- Esa será tu tarea para hoy.
- Te creo.
- Hazme reír de vez en cuando, y todo irá bien.
- ¡Pero yo nunca soy divertido! Me lo dijiste hoy en el Louvre.
- Lo que se dice en un museo nunca es en serio.
- Para mí todo es en serio. Es un mundo serio. Nunca hice reír a nadie.
-Siempre hay una primera vez. Debería ser por aquí... ¡Allá!.
- Eso es... horrible.
- Eso no es divertido.
- Oscar Wilde. ¿Por qué querías ver esta tumba en particular?.
- Porque él me hace reír.
- Sigues con eso del humor.
- ¿Sabes cuáles fueron sus últimas palabras?
- ¿"Entiérrenme bajo algo horrible"?.
- Estaba en su lecho de muerte... en un hotel barato. Detestaba la decoración, pero no tenía dinero para irse. Justo antes de morir, les dice a sus amigos... "o se va este empapelado, o me voy yo".
- (Señalando cientos de marcas de besos sobre la tumba) ¿Qué son esos?.
- Gratitud (Besa la tumba).
- No puedo creerlo. ¿Quién sabe dónde estuvieron esos labios?.
- No puedo casarme contigo.
- No estaba hablando de tus labios.
- No, no puedo. ¿Una vida sin risa?.
- ¿No quieres casarte conmigo porque no te hago reír? ¿Qué esperas de un marido? ¿Payasadas?.
- No. Ligereza.
- Tomaré un curso de levedad luego de nuestra boda.
- Eso no sucederá.
- ¿Amenazas con abandonarme?.
- ¡Mantengo todo lo que dije hoy en el Louvre!.
- Lo sabía.
- ¡Eres siniestro! ¡Merezco alguien con espíritu, un poeta!.
- ¡Encuentra una cabaña, sé espiritual y muérete de hambre!. ¿Sabes qué? ¡Estaré mejor sin ti!. (Se cae) Estoy bien, estoy bien.
De pronto, aparece Oscar Wilde sentado en una silla.
- De hecho no lo estás. Si la dejas partir... morirás. Y la muerte del corazón... es la muerte más horrible que existe.
- (Corre hacia su novia) ¡Frances! ¡Frances!. (La besa) Lo siento. Soy un idiota. No quise entristecerte, ni decepcionarte. Sólo puedo decir que... Los amigos te apuñalan por delante.
- (Asombrada) ¿Qué dijiste?.
- ¿Cómo puedes ser feliz con un hombre que trata como un ser humano común y corriente?.
- ¡Esas son mis frases favoritas!.
- Ya lo sabía.
- Sabía que tenías eso en ti.
Oscar Wilde se despide de él y desaparece.
- Lo siento. Volvamos a nuestra habitación. Te haré reír.
Un punto se corre de la luna tejida en el cielo dejando caer un poco de algodón entre las estrellas.

viernes, 26 de agosto de 2011

"Yo no sé cuál es tu hogar" Jorge Teillier

Yo no sé cuál es tu hogar
pero sé que has perdido tu hogar.
Sé que hay una casa
con ventanas clausuradas.
Pero todas las noches
los caminantes entrevén una luz
siempre encendida
en la cabecera del niño moribundo.
“No tiene un hogar
sólo tienes libertad
de errar por todas las tierras
sin encontrar hogar”.
No sabes si tu hogar
es la choza que hizo el pescador de truchas
o el castillo incendiado
donde sobrevive sobre el techo
el gallo de acero inoxidable.
No tienes un hogar
no tienes un domingo después de misa
donde repartir pan a bulliciosos amigos
donde las viejas tías siguen tejiendo a crochet
y los ancianos duermen tras el postre de leche nevada.
No tienes un hogar
sólo montones de papeles que cualquiera puede convertir
en cenizas
sólo ropa que será entregada a las polillas
sólo un lecho que será lanzado al río.
No tienes un hogar
como el anciano chino
que en el año de su suerte vive feliz con un cerdo en casa.
Los tabiques de la noche son demasiado débiles
y no puedes afirmarte en ellos
los ojos no quieren abrirse a la luz del alba
los sargazos te impiden seguir tu paso.
“No tiene un hogar
sólo tienes libertad
de errar por todas las tierras
sin encontrar hogar".

miércoles, 15 de junio de 2011

Carta a la federación de estudiantes universitarios

Queridos compañeros:


No desmayéis un solo instante en esta hermosa labor de despertar a la juventud; mañana recordaremos estos días de entusiasmo como lo mejor de nuestra vida y quizás este recuerdo prolongue nuestro vigor y retarde para nosotros la hora de la vejez.


Nuestro gesto es sólo un gesto de afirmación magnifica. Existimos y queremos probarlo. En medio de la baba gaseosa que se respira en el ambiente chileno, en medio de la piara estúpida y taciturna que enmienda de mediocridad nuestra vida cotidiana, hemos lanzado un grito y es preciso que este grito, reflejo de todos nuestros anhelos, se condense en el espacio como la nebulosa que forma un sol de primera magnitud.


Somos los apóstoles de un Cristo invisible, de un Cristo abstracto a la juventud. Convirtamos en realidad este abstracto, realicémoslo, como aquel que ansiara realizar un sueño. Es posible que muchos quieran crucificarlos, es posible que lo crucifiquen, pero antes de la crucificción tenemos treinta y tres años para sembrar.


Jóvenes, seamos jóvenes, seamos dinámicos, seamos enérgicos, seamos puros, desinteresados y dispuestos al sacrificio. Sacudamos esta apatía de buey durmiente que adormece hasta el paisaje de primavera con su sola presencia.


Ayer uno de vosotros decía que yo he sido siempre como una descarga eléctrica, que soy un despertador. Esa frase me basta como recompensa, es el mejor elogio al que puedo aspirar y si realmente he logrado sacudir el adormecimiento de siesta española que nos caracteriza, podré volver a Europa pensando que valía la pena haber venido a la patria, pues he realizado en ella algo grande.


¡Hicimos nacer la juventud!


Ninguno de vosotros, vaya donde vaya, podrá olvidar jamás estos momentos de lucha, de fiebre fecunda, en que vuestros ojos se iluminaban de fe, vuestros ojos de apóstoles del Cristo abstracto.


Por favor, amigos, no desmayéis. Nada nos importa el triunfo, pues sólo queremos afirmar esto: no creemos en ellos, ni en su ciencia, ni en su virtud, ni en su inteligencia, ni en su experiencia.


Ellos nos han condenado a vivir en un país sin atractivos y nada interesante, han hecho de este país un país tal que el pueblo ha llegado a perder el sentido de la palabra patria y no sabe por qué debe amar su tierra.


Nuestro deber es resucitar este Lázaro, aún recién muerto, antes de que ya, podrido, tengamos que ir a buscar sus parcelas en el vientre de los gusanos.


Hagamos un país hermoso y próspero para dejarlo a nuestros hijos y que no se vean obligados a huir de estos parajes como de una tierra maldita.


Que ninguno de los sepultureros vuelvan a mostrar en la escena su cara amarillenta, con esto sólo Chile está salvado.


Salud y entusiasmo.


Vicente Huidobro.


(En: Espiga. vol. 3, 1925. Primavera)

miércoles, 8 de junio de 2011

Manifiesto

No me interesa el idioma grandilocuente de los pequeños dioses nacidos fuera de época.
Me quedo con la jerga de los pajaritos, sean gorriones, zorzales o palomas -no me interesan ni alondras ni ruiseñores-.
Me quedo con las palabras del asfalto, el barro, los mimos y los profetas apocalípticos.