lunes, 13 de septiembre de 2010

Cuasi-homenaje a Benedetti


He llegado a pensar que después de todo, la conciencia es simultáneamente nuestro cielo y nuestro infierno. El famoso juicio final lo llevamos aquí, en el pecho. Todas las noches sin ser conscientes de ello, enfrentamos un Juicio Final. Y es de acuerdo a su dictamen que podemos dormir tranquilos o revolcarnos en pesadillas. Ni Salomón, ni psicoanalista. Somos juez y parte, fiscal y defensor, qué más remedio. Si nosotros mismos no sabemos condernarnos o absolvernos ¿Quién será capaz de hacerlo? ¿Quién tiene tantos y tan recónditos elementos de juicio sobre nosotros mismos como nosotros mismos? ¿Acaso no sabemos, desde el inicio y sin la menor vacilación, cuando somos culpables y cuando inocentes?.

La borra del café, Mario Benedetti

viernes, 16 de julio de 2010

Palabras

Pomposas zumbaban alrededor, hasta que agarré el mata-moscas y las aplasté cinco por cinco. Anticuadas masqué toda la vida hasta que aburrida las pegué en la mesa. Olvidadas ellas se mantienen secas. Coloquiales colecciono en un álbum junto a las fotos de mi abuela muerta y ex novio flojo. Simples dejo volar en la palomera llena de alpiste mental, mientras se pisan y ponen huevos que como de vez en cuando. Plagiadas escondo debajo del colchón, y a falta de pan, mira que son buenas. Cada tercer domingo de cada mes las dejó sueltas en la calle para que se mezclen o escapen, y así crear frases nuevas, seguir en limosna de letras.

Collage

El amor compacto no tiene límites, es un impacto en lista de espera con desvíos a reducir la desigualdad. Un ángel antiguo susurra en mi buen corazón algo intenso que me hace disfrutar los hongos. Frente a una plaza la naturaleza se muestra chic como un bazar de laberintos eternos. Últimamente sueño mucho con niños en el aire, tal vez mañana despierte y vea que el horizonte es un paraíso. De aquellos tantos. ¿Y qué? Este poema sobre servilletas es una foto mía de cuando me dejo querer sin pintar. La sonrisa me hace esperar tirada en la alfombra mientras escucho un tango pop y veo los tarros de conservas. Mamá tiende la ropa y la leche se derrama en mis besos juguetones. Un payaso entristece a aquél señor y hace pensar a un niño. Las flores del baile de los duendes hacen que la familia se duerma. Subo a la jirafa que me lleva a la selva de los versos. Siento la brisa en el rostro que me cuenta que todo esto es víctima de lo que quiere mi mente.

Doña Cecilia

Le dí mi vida con sangre y dolor. exhalé mis sueños en su oído mientras dormía. Sudé día y noche para que él pudiera ser mejor. Dejé que construyera su vida en los restos de la mía. Sin embargo un día acepté la realidad de golpe, unos tacones blancos caminando seguros derrumbaron todos los castillos en el aire. Luego te eché, lloré, maldije al mundo y seguí llorando mientras rezaba por tí
por mí
por tí.
No volviste a mirarme al otro día, a la otra semana, al otro mes. El bar se volvió mi casa. Todo se sucedió tan rápido. Cuatro disparos me despertaron, tres noches no dormí, dos vidas se perdieron, una vela quemó mi orgullo.

Escrito al borde de la croquera

Quizás debería dejar de deletrear y empezar a dibujar las palabras, así como dices tú. Pero si te digo que trato y trato y aún así dejo los atardeceres como garabatos con faltas de ortografía. Será mejor seguir deletreando corazones como historias mal contadas hasta recuperar los lápiceS y volver a pintar.

jueves, 17 de junio de 2010

Feng shui

La puerta del baño estuvo mucho rato abierta e hizo colapsar la pieza de malas vibras. ¡Tanto así que sudaba borbotones de limón! Poco a poco nos revolvimos en ese ácido pegajoso, en el que más de una silueta se ahogó.

Era una gotita, una sola gota

La primera gota invernal cae sobre los cabellos marrones de él; la puerta cierra de un portazo; Marta agarra con firmeza su paraguas, quizás la chica del tiempo se había equivocado; un perro ladra desesperado por entrar; Tomás pisa unas cincuenta hormigas causando un revuelo total en la colonia; ella grita sin razón esta vez; una mosca lucha sin esperanzas contra la ventana; la cerveza se acaba; MetroTV afirma que esta comprobado científicamente que todo tiene un por qué.