sábado, 3 de enero de 2015

Típica familia


Llega una familia de cinco a la librería: Un papá, una mamá, dos hermanas y un hermano. Ya han venido antes. Siempre compran películas, exclusivamente películas. Si le hago caso a mis prejuicios puedo decir que viven en alguna comuna con harto pasto, hartos jeeps, y hartas nanas paseando perritos chicos; que votaron por Matthei en las elecciones pasadas y que no están de acuerdo con que se "mezclen" los colegios; que van a las procesiones de la Virgen del Carmen y son amigos del párroco de la Iglesia donde bautizaron a las niñas y al niño.
El papá es el típico papá que cuenta chistes fomes, la mamá es la típica mamá que no se ríe, nunca. El papá revisa todas las películas, las saca y las vuelve a dejar en su lugar, todas bien ordenadas, me dice chistes a mí también. La mamá no saluda al entrar, parece aburrida, pregunta por la película que se ganó el oscar, dice que el papá no sabe nada de cine.
La hija mayor es rubia, de cabello liso, con pecas, tampoco saluda al entrar, mira de reojo lo que hago, dice que todas las películas son malas o fomes, o ambas. La hermana de al medio no es rubia, no se parece a su hermana, es más bien crespita y chascona, se para atrás de la familia, o a un costado, habla poco, su mamá le habla a su hermana y su papá a su hermano, ella por mientras revisa libros y discos, le muestra a su hermana una película: Mira, es sobre Ana Frank. La hermana le contesta muy áspera: No me interesa.
El hermano menor es un típico hermano menor, revolotea por todos lados, se agacha, se sienta, se ríe, molesta a sus hermanas. De pronto toma un disco de Jhon Lee Hooker y se lo muestra a la hermana mayor, se ríe. La hermana dice: Ay papá, éste está obsesionado con los negros, los chinos y los indios. El hermano se sigue riendo.
La mamá le dice al papá que están aburridos y que lo esperarán afuera. El papá toma un libro sobre "Los Mil Días de Allende", lo hojea mucho rato. Todos quienes se sientan a hojear ése libro, al final lo compran o dicen que volverán a comprarlo porque "es muy bueno, Allende fue un gran presidente". Él termina de hojearlo y lo devuelve a la vitrina, compra "Él Teléfono Rojo" (Dr. Strangelove) de Kubrick junto a otras películas, como la ganadora del oscar de éste año. Hace un rato la hija y el hijo, se reían, le decían que no comprara esa película, que debía ser fome, la hija de al medio no opinaba. Cuando le pasé la boleta le dije que Kubrick nunca era una mala elección, a lo que respondió amable: Ah sí, la compro porque es una broma interna, mi hijo se va a reír cuando la vea.