domingo, 29 de mayo de 2011

El día de mi cumpleaños

No he bajado del Olimpo
una noche salí ensangrentada de mi madre
muerta de vergüenza y dando los buenos días.
No fui bañada en aguas inmortales,
al contrario estuve trece días ahogada bajo un velo brillante.

Nací el día de las Susanas,
mientras las hojas amarillas ya muertas se suicidaban.
Llegue al mundo llena de pelos
y una frente sin estrella,
con un ramillete de esperanzas en la mano,
zapatitos de algodón
y ojos mirando hacia adentro.

No he bajado del Olimpo,
he brotado de la tierra
como todos los mios,
de la tierra sembrada con sudor y frío,
con angustia y vino.

Aquel día toqué la puerta carnosa de mi madre,
después de escuchar misa
y haber bailado toda la noche con los pajaritos de la casa.